Discurso2018

Saludo a los niños del dispensario "Santa Marta" (16 de diciembre de 2018)

Encuentro del Papa Francisco con los voluntarios, padres y niños del dispensario Santa Marta, 16 de diciembre de 2018

¡Buenos días a todos!

Estoy contento de estar con vosotros. En este tiempo de Navidad pensé si el Niño Jesús hubiera tenido gripe o resfriado... ¿Y qué habría hecho su madre? No estoy seguro de que hubiera un dispensario en Nazaret o en Egipto, pero ciertamente sé que si la Virgen hubiera vivido en Roma, seguramente lo habría traído a este dispensario.

Os doy las gracias a todos vosotros, que sois la estructura y la vida del Dispensario, los médicos, los colaboradores, las enfermeras...; y también la colaboración de los chicos, los padres y las madres de los niños. Es un cuerpo, y en el cuerpo hay vida. Se ve en la espontaneidad de los niños. Trabajar con niños no es fácil, pero nos enseña mucho. A mí me enseña una cosa: que para comprender la realidad de la vida, hay que abajarse, como nos abajamos para besar a un niño. Ellos nos enseñan esto. Los orgullosos, los soberbios no pueden entender la vida, porque no pueden abajarse. Todos nosotros ―los profesionales, los organizadores, las monjas, todos― damos tanto a los niños; pero ellos nos dan este anuncio, esta enseñanza: abájate. abájate, sé humilde, y así aprenderás a entender la vida y a entender a la gente. Y todos vosotros tenéis esta capacidad de abajaros. ¡Muchas gracias por esto, muchas gracias!

Os deseo una feliz Navidad, una feliz y santa Navidad para todos, y os doy las gracias de todo corazón por lo que hacéis, realmente. Y, también, ¡espero que no haya indigestión con esta tarta tan grande! ¡Gracias!

Fuente original

vatican.va