Homilía2014

16 de febrero de 2014: Visita pastoral a la parroquia romana de Santo Tomás Apóstol

Visita del Papa Francisco a la parroquia romana de Santo Tomás Apóstol, en el barrio Infernetto, domingo 16 defebrero de 2014

Jesús decía hoy, por ejemplo —pondré sólo un ejemplo: «Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”. Pero yo os digo: todo el que se deja llevar por la cólera contra su hermano, lo mató en su corazón». Y quien insulta a su hermano, lo mata en su corazón; quien odia a su hermano, mata a su hermano en su corazón; quien critica a su hermano, lo mata en su corazón. Tal vez no nos damos cuenta de esto, y luego hablamos, «despachamos» a uno y a otro, criticamos esto y aquello... Y esto es matar al hermano. Por ello es importante conocer qué hay dentro de mí, qué sucede en mi corazón. Si uno comprende a su hermano, a las personas, ama, porque perdona: comprende, perdona, es paciente... ¿Es amor o es odio? Todo esto debemos conocerlo bien. Y pedir al Señor dos gracias. La primera: conocer qué hay en mi corazón, para no engañarnos, para no vivir engañados. La segunda gracia: hacer el bien que está en nuestro corazón, y no hacer el mal que está en nuestro corazón. Y sobre esto de «matar», recordar que las palabras matan. Incluso los malos deseos contra el otro matan. Muchas veces, cuando escuchamos hablar a las personas, hablar mal de los demás, parece que el pecado de calumnia, el pecado de la difamación fue borrado del decálogo, y hablar mal de una persona es pecado. ¿Por qué hablo mal de una persona? Porque en mi corazón tengo odio, antipatía, no amor. Pedir siempre esta gracia: conocer lo que sucede en mi corazón, para hacer siempre la elección justa, la opción del bien. Y que el Señor nos ayude a querernos. Y si no puedo querer a una persona, ¿por qué no puedo? Rezar por esta persona, para que el Señor haga que la quiera. Y así seguir adelante, recordando que lo que mancha nuestra vida es el mal que sale de nuestro corazón. Y que el Señor nos ayude.

Fuente original

vatican.va